Kokopilli

Por: Sebastiao Pinheiro

5nEl icono de los Hopis o Pueblos es el “Kokopilli”, símbolo de fertilidad, que a través de la música supera las dificultades germina sus semillas y eleva el espíritu. Al unirse al “Kultrun” para una mayor armonía en el palpitar del corazón del suelo saludable que nos cura a través de su vibración y la luz.

Ciudadanos de sociedades soberanas no necesitan adjetivos junto a los nombres para aclarar valores, porque entienden el significado semántico de las cosas, el sentido común y la conciencia colectiva. Sociedades dominadas o enajenadas adornan con adjetivos los sustantivos.

Hace casi 30 años que empezamos a escuchar el término “sostenibilidad”, “seguridad alimentaria”, “semillas nativas” repetida manera impertinente en los movimientos sociales, medios de comunicación, agencias gubernamentales, y especialmente en los documentos de las organizaciones multilaterales. Siempre que un Orden está para ser implantado, neologismos se anticipan para educar y culturar consumidores, administradores y políticos heteronomicos.

La repetición hasta la exahustión por los humildes conduce al mesianismo, que es explotado por el poder y mercado. El término “seguridad alimentaria” sustituido el término “soberanía alimentaria” por el radicalismo político subalterno, ni notado entre los locales y apropiado por la industria alimentaria en su beneficio.

En el mundo la industria más grande es la alimentaria y su dogma es liberarse de la naturaleza para tener poder infinito, lo que significa un crecimiento exponencial.

Varios artículos en revistas científicas comienzan a propalar el nuevo vocablo “segundo cerebro” neologismo para los intestinos, pues su funcionamiento garantiza la calidad del “primer”, el más vital del cuerpo. La ciencia demuestra que la función intestinal influye en gran medida sobre los sistemas inmunológicos, endocrinos y nerviosos a través del cerebro [The enteric nervous system consists of some 500 million neurons,[6] (including the various types of Dogiel cells),[1][7] one two-hundredth of the number of neurons in the brain, and 5 times as many as the one hundred million neurons in the spinal cord.[8] The enteric nervous system is embedded in the lining of the gastrointestinal system, beginning in the esophagus and extending down to the anus.] Wikipédia

Hay una epidemia mundial de “disbiosis intestinal” o síndrome de intestino irritable con más de un millón de pacientes y ha causado la muerte solo en los Estados Unidos de 50 mil personas, pues la industria alimentaria es hegemónica a la mesa. Los principales agentes de disbiosis son Clostridium difficile y Salmonella. Estos dos patógenos oportunistas son fácilmente controladas por saprofitos a través de sideróforos, mecanismo que sólo los saprofitos disponen para solubilizar las sales de hierro en el medio ambiente haciendo el hierro indisponible para los patógenos.
Cuanto más diversa y abundante la microbiota fecal (intestinos) son más fácilmente controlados dicho patógeno.

En base a los estudios antiguos de la medicina china, los médicos y científicos estadounidenses optaron por una solución menos radical, ideológica y más rentable la “sopa de oro”. Una sopa de excrementos recién expulsados naturales administrada al paciente. Este tratamiento escatológico recibió el pomposo nombre de Trasplante de la Microbiota Fecal. Su desarrollo como una biotecnología de punta trajo la proyección de un alto mercado millonario. Por lo que en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (M.I.T) fue creado OPENBIOME BANK para la compra de los excrementos humanos ya representa un segmento de miles de millones de dólares. Hoy en día el pago es de $ 40 por la dosis de heces más un bono de 10 dólares si la donación se prolonga cinco días. El pago del trasplantado es al menos mil veces este valor.
Curiosamente, los médicos y científicos en los Estados Unidos y México asegurar que la epidemia tiene su exacerbación a partir de los residuos del herbicida Glyphosate® en los alimentos transgénicos y agua legalmente permitidos.

Sucede que el ingrediente activo del Roundup se registró como fungicida y bactericida en 2014 por Monsanto precaviéndose es de responsabilidades ante el pueblo estadounidense, las autoridades de salud, pues él es estable al calor hasta 370ºC se dimerizando, pero volve a formar en la acidez estomacal manteniendo su potencia fungicida y bactericida. Ocurre que tanto Clostridium difficile y algunos Salmonella son resistentes a este herbicida, pero sus residuos destruye la diversidad de saprofitos en la microbiota fecal y permite la instalación de los mismos en los intestinos que causan la epidemia que ha matado a más de 50.000 personas y extrañamente se trata como infección hospitalaria.

En microbiología molecular está el neologismo Metagenómica (del griego: más allá de la genómica). En el intestino hay una gama de 4 a 6 x 1030 (se lee diez a la potencia 30), es decir: de 4 a 6.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000 individuos, de los cuales las técnicas de cultivo tradicional en laboratorio alcanzan a aislar y identificar hoy solamente 1%. Sin embargo, la biología molecular permite extraer su ADN/ARN, pero no identificar en separado.

Trabajar con este universo desconocido requiere cambios radicales. Desde Pasteur en la Salud y Liebig en la industria alimentaria y agricultura, el dogma es basado en la esterilización total y absoluta. En Metagenomica existe un universo desconocido que necesita ser identificado y conocido para entender cómo hace funcionar mejor el primer cerebro revelando un mundo biológico, económico, financiero gigantesco que hará que todo lo existente hasta ahora se compara con el descubrimiento de la luz y fuego. Este segmento científico, tecnológico, sanitario industrial vale muchos miles de millones de dólares.

Para las industrias alimentaria y farmacéutica, el Openbiome Bank, acelerador del axioma de la libertad de la naturaleza, mientras no llega va a hacer lo que tenga mucho de dinero coma orgánicos certificados (vitalizadas). Quién tenga poco dinero tomará la sopa dorada, igual certificada, y el que no sufrirá las consecuencias de la eugenesia biológica, parte del dogma capitalista.

Si la industria alimentaria llama la endosimbiosis en nuestro intestino de “segundo cerebro” por razones de marketing, más propiedad hay en afirmar que la microbiota del suelo, alimenta aquella diversidad a través de la Simbiogénesis Kozo-Poliansky es mucho más el “segundo corazón de la humanidad”, y su vinculación ética y moral con el campesino que ejecuta la salud del suelo (Bio-poder campesino).

Cuando el campesino recibió la fórmula de biofertilizantes sabía que los microbios eran la nueva herramienta tecnológica, sin preocuparse por su acción o la identidad, la necesidad implícita de la industria alimentaria y del sistema financiero. Cuando por resistencia Julius Hensel comenzó a usar polvos de rocas que no era necesario definirlo como trasplante de células madre de la roca madre” para restaurar el sistema inmune del suelo contaminado y degradado de la agricultura moderna que causa la epidemia en disbiosis los humanos, que ahora busca la sostenibilidad, la soberanía alimentaria para los ricos a través de la seguridad del mercantil de sus neologismos.

En la agroecología sin la industria alimentaria, el bio-poder campesino eliminar las causas” protege el “segundo corazón” y elimina las desigualdades a través de la salud en el suelo, pero sólo la “Pedagogía de la Autonomía” y Pedagogía de la Indignación (Paulo Freire) nos hacen comprender que somos polvo de estrellas o “espíritus en jornada humana com o nos advertió Theillard du Chardin.

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