¡Somos indígenas, somos campesinos!

IMG_5718Familiares y compañeros de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa secuestrados por agentes de policía y, según el sentir general, por el Estado mexicano hace 35 días en Iguala, Guerrero, visitaron la unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana la tarde del viernes 31 de octubre.

La visita fue breve, puntual, precedida por una caravana de alumnos de la UAM vestidos de negro que mostraron las imágenes de los 43 normalistas desaparecidos, así como de los tres que fueron asesinados el 26 de septiembre.

A las dos de la tarde académicos de la UAM hicieron una breve introducción y dieron la palabra a uno de los padres de los estudiantes normalistas. La intervención inició nombrando uno a uno a los 43 estudiantes; recordó luego cómo fueron las horas previas a la desaparición de su hijo, la última llamada que éste hizo a sus progenitorers, lo que platicaron, los anhelos, el cariño y el indescriptible dolor de no saber qué ha ocurrido con ese muchacho y con sus compañeros desde hace ya más de un mes.

En el recuento de lo que ha ocurrido desde el 26 de septiembre, los familiares contaron que funcionarios del gobierno se les han acercado para pedirles que firmen papeles a cambio de 100 mil pesos, 100 mil pesos a cambio de su silencio, recordaron que las agresiones contra sus hijos y contra los hijos de campesinos que intentan estudiar para hacerse maestros, no es de ahora, no es reciente sino que han sufrido históricamente la misma criminalización tanto de parte de los medios de comunicación, como de los gobiernos estatal y federal; en este sentido, citaron el caso reciente del asesinato de dos normalistas en diciembre de 2011 a manos de agentes federales.

José, normalista y compañero de los estudiantes asesinados, de los heridos y de los secuestrados por la policía, contextualizó lo que ocurre en la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa. Esa escuela atiende a jóvenes indígenas y campesinos del estado de Guerrero y de otras entidades; a esa escuela no llegan recursos del gobierno -ni local ni federal-. Ellos, los estudiantes siempre han tenido que realizas “boteos”, es decir, actividades públicas en las que se explica la situación a la población general y se le solicita su apoyo económico.

 

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Haciendo un botéo, contó José, es que fueron asesinados tres normalistas, decenas más fueron heridos, dos de gravedad, y 43 fueron “desaparecidos”. Narró también cómo los militares que se encontraban a 300 metros del lugar de los hechos, no escucharon nada y no intervinieron. Detalló cómo los dos heridos de gravedad han sufrido discriminación en busca de atención médica, cómo las autoridades tardaron 15 días en trasladarlos de un hospital municipal a la ciudad de México para recibir atención especializada, los mismos 15 días que tardó Miguel Ángel Osorio Chong, el secretario de gobernación, en recibirlos.

Ante la pregunta sobre si los 43 están vivos, José responde “sí, nosotros creemos que están vivos porque se los llevó policía municipal, con uniforme”, el Estado se llevó a los estudiantes vivos y “vivos tiene que entregarlos, hoy, mañana o pasado, pero tiene que entregarlos vivos”.

Respecto a la reciente entrevista con el presidente de México,  la respuesta que obtuvieron de Enrique Peña Nieto sobre la demanda principal de padres y familiares de los estudiantes fue “no sé, ni yo ni la PGR (Procuraduría General de la República) sabemos dónde están”.

A la pregunta de qué pasaría si el gobierno de Peña Nieto no encuentra a los estudiantes qué hará, si el mandatario renunciaría, él “dijo que no”, refirió José, quien enseguida se preguntó, “¿qué podemos esperar de esas autoridades?” Por eso, entre otras razones, abundó, es que se necesita la intervención de gente de fuera, como el equipo de experimentados forenses argentinos, en quienes sí se pueda confiar, quienes sí sean expertos en buscar y encontrar gente (no restos humanos). “No confiamos en gobierno estatal, ni federar, ni partidos políticos”; sea el Revolucionario Institucional (PRI) o Acción Nacional (PAN), del gobierno anterior, “todos, PRD y MORENA, todos son lo mismo, sólo se están tapando entre ellos”, refiere José.

Los familiares y compañeros de los 43 estudiantes desaparecidos a la fuerza hicieron un llamado a la concientización y a la reflexión de la gente indiferente, de los “estudiantes y académicos” que piensan que sólo rodeándose de libros y buscando títulos están bien, de la gente que solo piensa que su familia esté bien, su trabajo esté bien, pero no miran al país. Llamaron a sumar a más gente, más estudiantes “políticos”, politizados, que se preocupan y que entienden que sólo con la organización y la acción “podremos darnos el gobierno que merecemos, y que no es de ninguna manera el que ahora administra a México”.

La comisión de Ayotzinapa asistente a la UAM aprovechó para llamar a una práctica docente crítica, no restringida; a una práctica en la que se consideren las condiciones reales, verdaderas de lo que viven los estudiantes, de las realidades familiares. Cuando nosotros le preguntamos a nuestros alumnos pequeños, de primaria, ¿qué hace tu papá? y ellos responden, “trabaja todos los días”, nosotros sabemos que eso no es cierton que los papás no tienen trabajo… nosotros hablamos con verdad a los niños, analizamos porqué el papá no tiene trabajo, como son las cosas, formamos a nuestros niños con verdades. Así, explicó José, así es como eran esos alumnos y profesores en formación que fueron asesinados, que fueron secuestrados, así son sus compañeros que ahora luchan por la justicia, por eso la saña contra esos estudiantes, por eso la persecución y la lucha desde hace muchos años.

IMG_5709“La muerte de cada compañero se convertirá en semilla, nosotros somos indígenas y somos campesinos, a cada semilla la haremos florecer, no vamos a permitir que cierren la Normal de Ayotzinapa, opción de formación y de vida para muchos jóvenes que no tienen nada”, concluyó.

 

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