Permanezco en “alas buscando la quinta pata al gato” con el término Agroecología…

Sebastian Pinheiro.

Permanezco en “alas buscando la quinta pata al gato” con el término Agroecología y si alguien me hubiera preguntado cuál es la única temática que causa preocupación mundial en la actualidad, antes de leer “La Gran Transformación” (Karl Polanyi), “Causas Naturales” (James O’Connor) y “Ecofacismo” (Jorge Orduna), contestaría sin titubear: “La amenaza del Cambio Climático”, pero después de dichas lecturas la respuesta es: “la violencia” (sin adjetivos).

Hay algo que muchas personas no perciben la violencia es la compañera más cercana de la miseria: tan íntimas son entre ellas, que nadie consigue diferenciarlas, a no ser cuando se les abandona y se les ve a la distancia, algo que no es muy común. Es por ello que la memoria en el tiempo da la posibilidad debe verlas claramente, sin embargo, cuando esto ocurre, puede ser demasiado tarde.

Al leer los libros citados me vino a la mente que la violencia es muy fácilmente inducida y manipulada a la distancia por diferentes medios y entidades, inclusive pacifistas, con un desarrollo controlado a partir de las necesidades de quienes son violentados.

En la educación fue impuesto el “laissez faire” y hoy los estudiantes en Brasil destruyen físicamente la Escuela lo más común es el asalto a las escuelas para robar… Pero también los profesores la destruyen al acallar el pensamiento crítico, aceptando y siguiendo sumisamente el discurso de los organismos multilaterales … Igualmente, la Policía Militar, en Río de Janeiro disputa el espacio con las Milicias organizadas por políticos corruptos, dividiéndose las áreas para acciones de extorsión, colusión y protección a ciudadanos o marginales.

Hicimos una Ley para el desarme de la población, como si fuéramos Suecia o Japón. Sin embargo, ni Estado, ni gobierno hicieron su parte, y hoy los asaltantes actúan la mayoría de las veces drogados (con crack, marihuana o cocaína), asesinan a sus víctimas, mientras tanto: la recomendación policial es no reaccione…no se resista y los jueces propalan que no hay leyes para detenerlos… Sin embargo, nadie ve la degradación organizada y paulatinamente implementada dentro de toda nuestra sociedad.

Lo desmoralizador y triste fue ver las convivencias corruptas del partido (que se decía ideológico), al practicar actos explícitos que sus antagónicos hacían encubiertos.

La violencia una vez enquistada en la comunidad, puede diversificarse en los campos más absurdos, desde oficinas policiales, cuarteles y buques de guerra hasta escuelas, hospitales y peor aún, campos deportivos, como ha ocurrido recientemente (Foto esa joven (víctima) brasileña y gaucha en medio a la barra (hinchada) reiteradamente gritó “macaco” (mono) al arquero del F. C Santos, también víctima. Los brasileños eran despectivamente llamados de macacos en la Argentina por su capacidad de imitar otros pueblos y culturas, en especial los europeos y norteamericanos, pero sin connotación racial; Los “cangaceiros” denominaban de “macacos” a los soldados de la “volante” en su encauzo. Pero no se enseña en las escuelas que hasta 1930 eran prohibidos jugadores negros en la Selección Brasileña y las siervas y mucamas (casi exclusivamente negras) eran llamadas de “macacas de auditorio” en los programas de radio. Aún hoy hay clubes sociales donde no es permitida la entrada de afrodescendientes), pero la violencia se sofistica…).

Cuando fue asesinado en los EEUU, el líder de los derechos humanos, el Reverendo Martín Luther King en 1968, (foto) el internacionalmente conocido poeta “soviético” Evtuchenko, hizo un homenaje:
su piel tan negra dicen,
su piel tan negra de color,
era por dentro nieve,
azucena,
leche fresca,
algodón,
qué candor,
no había una mancha
en su blanquísimo interior
en fin valiente hallazgo:
“el negro que tenía alma blanca”

En tiempos de la Guerra Fría no se podía hablar del infeliz racismo o el sarcasmo político. Pero para evitar malas interpretaciones el poeta de la revolución cubana, Nicolás Guillén, dio la respuesta en el acto:

¿Qué Color?
Qué alma tan blanca dicen,
la de aquel noble pastor,
su piel tan negra dicen,
su piel tan negra de color,
………………………….
Pero podría decires de otro modo:
qué alma tan poderosa negra
la del dulcísimo pastor,
qué alta pasión negra
ardía en su ancho corazón.
Qué pensamientos puros negros
su grávido cerebro alimentó,
qué negro amor,
tan repartido,
sin color,
Por qué no,
¿Por qué no iba tener el alma negra
aquel heroico pastor?
Negra como el carbón. (Obra Poética II pp 284-5)

Con poesía, un amigo me envió la siguiente liga
http://www.iatp.org/documents/scientists%E2%80%99-support-letter-for-the-international-symposium-on-agroecology-18%E2%80%9319-september-, Donde se encuentra la carta declaratoria del Simposio Internacional sobre Agroecología para la Seguridad Alimentaría.

En la última conmemoración del Día Mundial de la alimentación en Des Moines, Iowa en el Borlaug Dialog fue destacada la “Agroecology” como prioritaria para el Agribusiness, posiblemente por permitir el cambio de matriz química hacia matriz biotecnológica en el interés de las grandes corporaciones, sin intromisión de poblaciones periféricas del Sur. Teniendo en cuenta que la palabra Seguridad Alimentaria no tiene nada que ver con el Hemisferio Sur, pues fue creada dentro de la Fundación Rockefeller para sus negocios, resolví copiar el texto del discurso del mayor-General USMC Smedley Butler publicado en la Revista Socialista “Common Sense”:

“No hay ningún truco en la bolsa de los chantajes y extorsiones para el que los gángsters militares no tengan ojos. Hay el “hombre indicador”, para señalar a los enemigos; el “hombre músculos”, para destruir a los enemigos; los “hombres cerebros”, para planear las guerras, y un gran Capo: un capitalismo ultranacionalista.
Puede que suene extraño que yo, un militar, adopte semejante comparación. Mi apego a la verdad me obliga. Yo estuve treinta y tres años y cuatro meses en servicio militar activo como miembro de la fuerza militar más ágil de este país: el Cuerpo de Marines. Serví en todos los rangos, de subteniente a general. Y durante todo ese tiempo fui un “hombre músculo” de gran clase para los grandes negocios; para Wall Street y los banqueros. En breve: fui un extorsionador, un gángster del capitalismo norteamericano. Yo sospeché, en su momento, que formaba parte de una gran extorsión. Ahora estoy seguro.
Ayudé a convertir Honduras en un lugar “correcto” para las compañías fruteras norteamericanas en 1903. Ayudé a convertir a México, especialmente Tampico, en un lugar seguro para los intereses petroleros norteamericanos en 1914. Ayudé a hacer de Haití y Cuba lugares decentes para que los chicos del National City Bank recaudaran sus ganancias. Ayudé en la violación de media docena de repúblicas centroamericanas para beneficio de Wall Street. La lista de extorsiones es larga. Ayudé a purificar Nicaragua para la casa financiera internacional de Brown Brothers entre 1909 y 1912. Llevé la electricidad a la República Dominicana para los intereses azucareros norteamericanos en 1916. En China, ayudé a controlar que la Standard Oil no fuera molestada. […] Mirando ahora hacia atrás, siento que incluso podría haberle dado a Al Capone algunos consejos. Después de todo, sus operaciones de chantaje y extorsión abarcaban tres distritos. Yo operaba en tres continentes.”

Lo más degradante es que los que tendrían la obligación de impedir o evitar las violencias son los que abren el camino para que ella se perpetúe por “Fe, Fama y Fortuna”, pero no por amor propio o autoestima.

Ignoramos que el “Hambre” y la “Represión” solamente fueron una imposición para el alineamiento ideológico total que hoy se transforma en “Seguridad alimentaria”, concepto creado por la FAO y tuvo como contrapunto lo de “Soberanía Alimentaria”, replica de la Vía Campesina con énfasis en la forma y modo de producción de los alimentos y “Derecho Humano” a través del mercado como política pública mundial, donde la Agroecología, que no es nada más que el espejo del Agribusiness (Agronegocios) que ofrece productos de calidad para la Eugenesia Mercantil (su paradigma de base) y para las elites pudientes del capitalismo totalitario en el Estado Híbrido de las Corporaciones. Por ello la Agroecología en los países de la Unión Europea, Japón, EEUU y Canadá ahora ya es parte de los Ministerios de Relaciones Exteriores y Ayuda Técnica Internacional pero con más sofisticación en función de la experiencia acumulada.

Olvidamos que para el campesino y también el “agricultor familiar” de la FAO) todo el aparato de la “agricultura moderna” con su revolución verde muy poco significó. Ahora los libros y clases de agricultura refieren los que desde los años 70 David Pimentel y otros afirmaban: “Desde el año 1700 hasta el presente, el incremento en el uso de energía predominantemente fósil aumentó 17 veces, mientras los rendimientos en el maíz que lo acompañaron, solamente 3 veces”. Donde el consumo de fertilizantes sintéticos, plaguicidas, maquinarias y otros aumentó unas 100 veces y el empleo de capital incrementó en más de cinco mil veces en el interés de los países centrales…

La Agroecología es la panacea de la mercadotecnia para canalizar la rebeldía juvenil en la ingenua visión mesiánica de la restauración de la esperanza (muy desgastada en los últimos 30 años). Ella sirve para hacer el contrapunto al Agribusiness insostenible (matriz química) y de salvoconducto hacia las biotecnologías sin perder la continuidad y la alta concentración financiera. Su presencia es para demarcar con sus precios elitistas la garantía de los precios más altos y mejores márgenes de los productos del Agribusiness para los pobres. Iván Illich anticipó en 1968: “La escuela, esa vieja y gorda vaca sagrada: en América Latina abre un abismo de clases y prepara una élite y con ella el fascismo” (CIDOC, l968); “En América Latina, ¿para qué sirve la escuela?…” (CIDOC,l973)

Vamos a sufrir dos veces igualito con la “Revolución Verde”, y entonces quedan el remordimiento y la senilidad para los que tendrán memoria, pues como escribió Hegel: “Cuando la filosofía pinta el claroscuro, ya un aspecto de la vida ha envejecido y en la penumbra no se le puede rejuvenecer sino solo reconocer, el Búho de Minerva inicia su vuelo al caer el crepúsculo”.

10690314_641369005982674_450086084349530108_n

Anuncios