Es pascua y yo estoy en conmoción

Sebastiao Pinheiro. Es pascua y yo estoy en conmoción. Primero porque una enfermera contrató una asistente social para ayudarle a matar un niño de once anos, su hijastro y medio hermano de su hijita de un año y medio. El padre de ambas creaturas es médico. La mass-media lo presenta como un monstruo ya que su anterior esposa y madre del niño se suicidó delante dél (y de la amante “nursery”, ahora asesina).

Esto ocurrió en una ciudad con menos de 22 mil habitantes en el interior del Río Grande del Sur y el niño de once años había recurrido inútilmente al poder judiciario, pues ya había sufrido una tentativa de sofocamiento y era prohibido de entrar en “su casa”, excepto en la compañía del padre, pero no podía sentar a la mesa con ellos. Dicen que murió con una inyección después de un jugo de naranja con somnífero y hay la posibilidad que tenga sido enterrado vivo… Ahora después de su pasaje (“Pesach”) todos en la ciudad eran/son sus amigos… La palabra pascua para los judíos significa la fuga (de Babilonia) hacia la libertad y para los cristianos es el renacimiento o resurrección del Cristo, pero mejor seria decir de los Cristos, pues con las madres y abuelas de Plaza de Mayo en Buenos Aires aprendí la expresión “Hijos de Saladino” y con un político brasileño la expresión: “Cachorro (puppy) de la Dictadura” para significar la carencia total de valores y corrupción moral en función de la ausencia de limites al dinero, precios, vanidades y otras enajenaciones. Es mi conmoción…


En Trier (Trevéris) la ciudad más antigua de Alemania tuve un jefe, director de un Instituto de Investigación, que fuera mayor SS en el frente soviético y pagó por eso diez años en Siberia. Él me dijo, que allá aprendió la humildad que la Universidad le había negado. Me aconsejó después de mi retorno de Berlín, pues yo volviera muy asustado con lo que vira (en 1982): “Lo que pasa hoy en Berlín pasará en el mundo dentro de algún tiempo”. Y agregó: “Me gusta mucho Río de Janeiro, estuve allí muchas veces es como Berlín, el laboratorio social de ustedes. Lo que pase allí pasará en todo Brasil… Conmocionado estoy viendo que el tenía razón, mucha razón.

La segunda razón de mi tristeza es que hace más cinco años que estoy estudiando la “Salud del Suelo” por mi cuenta y riesgo. Tenía una preocupación especial con el bloqueo de enzimas por el herbicida Glyfphosate y el surgimiento de las “Tarjetas Mercantiles de Diagnóstico de Calidad de Suelo”. Buscaba “huarachizar” una técnica sencilla para el análisis de las mismas y restaurar el proceso de valor sobre el “balcón de negocios” antes y después de la portera… Atónito veo que el valor buscado estaba bien más prójimo y también es un pasaje para el renacer.

Entonces recibí un correo de una red electrónica afirmando que el nuevo presidente de la CTNBIO es un “gentil hombre de la corporación Monsanto”. No que sea normal que yo de cualquier importancia a ese tipo de información pues siempre supe lo que era infiltración, manipulación e inducción de la “intelligentsia” sobre el valor de las personas con valor y sin precio.

Es que al mismo tiempo que se propala por los cuatro cantos del mundo la contaminación de los suelos y alimentos por el herbicida Glyphosate, por la detección de sus metabolitos en la orina humana, que está confirmada en la Unión Europea, América del Norte, Japón y China. Entretanto, esto queda inaccesible, pues los laboratorios y los métodos de análisis son caros y sofisticados, sus técnicos, profesores y científicos conforman un grupo comprometido con los intereses de las empresas de un lado, de otro del propio gobierno su socio, y los más humildes ni siquiera saben lo diferencia entre valor de la Vida y precio de la muerte… en medio a la violencia de las manipulaciones.

Hace mucho percibí que el problema no es el residuo del Glyphosate que sale de la orina, pero el daño que él provoca en su trayectoria en el cuerpo humano y de los seres vivos debido al uso, que es cómodo al agricultor y trae lucro al gobierno. La ciencia hace mucho sabe que la molécula del Glyphosate en el cuerpo humano activa fotocatalizadores en la región de la luz ultravioleta B (entre 200 y 400 nm) lo que lo hace ser responsable por 38 por ciento de las dermatitis bajo el Sol de California, donde los que trabajan los braceros mexicanos y mesoamericanos de piel color cobre…

Es bien más sencillo determinar la presencia de residuos de Glyphosate en el suelo, agua y alimentos. Con la “Cromatografía de Pfeiffer” del suelo y después del revelado se hace “correr” con una mezcla de ácido acético (vinagre blanco) y etanol. Surgirán en el “croma” uno o más anillos morados del herbicida…

Por supuesto que los más sofisticados podrán hacer una “defecación” de los ácidos húmicos con algunas gotas de solución de Cloruro de Calcio. El método es muy sencillo y sensible pues detecta residuos en suelos que hace tres años estaban libres del uso del veneno. El campesino ahora puede tener consciencia del valor del suelo y crimen.

No me interesa más el Glyphosate en la orina, o su efecto sobre la Laccasa (tipo 1, 2 y 3) bloqueando la síntesis de los “monolignols”; La Ligninperoxidasa, Poliphenoloxidasas y la degradación o formación de la materia orgánica en el suelo, que va más allá del bloqueo del DHP o inhibición del ácido shiquimico, que inhibe por más de 60 días toda la descomposición de la lignina y síntesis de la materia orgánica a ser humificada (Fitoalexinas).

Yo renací, encontré que el análisis huarachizado de enzimas del suelo no es tan importante cuanto denunciar que el residuo de Glyphosate está en toda parte y que el campesino puede fácilmente comprobarlo y empezar a exigir la responsabilidad de los gobiernos y sus socios…

Hay que estar en alerta máximo, pues las violencias de la y en la mass-media están a cada día más lejos de los Laboratorios Sociales y dentro de uno… 10153026_557939637658945_2890097460033965072_nAleluya. Feliz pascua, mientras hay tiempo…

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