Del carbono y las visiones para combatir el cambio climático

Sebastiao Pinheiro.

La agencia de noticias France Press publicó el pasado 13 de abril que el IPCC y otros organismos de la ONU, afirmaron en Berlín, que es necesaria una revolución energética para impedir el cambio climático debido a la gravedad de la situación. Al respecto, algunas consideraciones.

1. En entrenamiento con una organización campesina sugerí: encaminar a las autoridades nacionales la solicitud de una política vía BM/FAO/UNIDO/UNESCO/UNICEF dirigida al financiamiento de polvo de roca, abonos verdes (semillas y siembra) y la confección del Atlas de “salud del suelo” con la cromatografía en papel de Pfeiffer, más fácil y efectiva que las Tarjetas de Salud del Agroecosistemas de las grandes corporaciones internacionales que empiezan a lanzar al mercado. El control del carbono, del nitrógeno y de la humedad en manos campesinas permite alcanzar y construir la salud del suelo con autonomía y autocontrol revertiendo los daños y riesgos del cambio climático del Agrobusiness.

2. Aprovechando la transición de la matriz química hacia la matriz de biotecnología estamos incentivando la instalación de un área de 1,41 m x 1,41 m (o 141 cm x 141 cm) que equivale a 2 metros cuadrados. Donde incorporamos al suelo 2 Kg de harina de rocas (polvo de rocas); 2 Kg de carbón vegetal molido fino y 2 Kg de composta o paja picada en cada rancho campesino. Esa área no debe haber tenido uso de abonos químicos o agrotóxicos en los últimos tres años y será nuestra cuna/creadora de micorrízas, bacterias útiles y refugio de controladores biológicos para captura y multiplicación natural autóctona -más efectiva que las “trampitas de arroz cocido”-, para captura de bacterias que prepara el campesino para el mercadeo de productos de las grandes corporaciones.

3. La cantidad total de carbono presente en la Tierra es esencialmente constante siguiendo la primera ley de la termodinámica. Con todo, las formas y cantidades de carbono presente en los diferentes componentes de la biosfera son variables y dinámicas. Su cantidad en la atmosfera es relativamente pequeña. Entretanto, la concentración total de CO2 tiene crecido marcadamente en el último siglo como resultado de las actividades humanas. Actualmente la concentración de CO2 é de 380 ppm (v/v) equivalente a 805 GT de carbono, pero los alemanes afirman ser solo 750. En los últimos 50 años hay una dura discusión sobre cambio climático por las alteraciones antrópicas con las cantidades de gases que provocan el efecto invernadero. El profesor Makeschin, director de la Comisión de Protección al Suelo de la Agencia Ambiental Alemana dice que el carbono orgánico en el suelo es un gatillo en el proceso de cambio climático y su control es más importante que todo lo demás.

El gráfico de Bernhofer et allii de 2007 (foto) expone: en los océanos hay 38.400 GT de C con una liberación y simultánea absorción de 90 GT de C, donde las acciones antrópicas anualmente pueden contribuir con 1,8 GT de C. Los depósitos de carbono fósil son de la orden de 4,100 GT de C con una liberación de 6,5 GT de C para la atmosfera; La atmosfera posee la presencia de 750 GT de C con contribuciones antrópicas de 3,7 GT de C para la atmosfera; Las plantas componen 500 GT de C con un flujo natural recibiendo 122 GT de C da atmosfera y liberando como alimentos 60 GT de C, alén de fijar en el suelo como rastrojo de cultivos 62 GT de C orgánico; El suelo deposita 2.000 GT de C y libera hacia la atmosfera cerca de 60 GT de C y la cantidad de efecto antrópico es de solamente 1 GT de C conforme el gráfico abajo del ciclo global del carbono.

El mismo trabajo científico muestra que el suelo de Alemania retiene 5,8 GT de C, lo que equivale a la emisión por 27 años de todas las actividades industriales corrientes de aquel país. Luego la agricultura alemana introducirá la economía del carbono como prioridad, por lo que entender la dinámica del carbono es fundamental.

4. En la naturaleza es muy difícil encontrar los elementos químicos en estado puro y las excepciones son los gases nobles y los metales homónimos (oro, platino). Todos los demás están combinados siendo difícil su purificación, hecha a través de la metalurgia. El hierro en la naturaleza puede estar en centenas de minerías, pero los más comunes son las piritas (S), óxidos (O) y carbonatos. Las piritas son sales de azufre combinados con el hierro en ausencia de oxígeno. Ya los óxidos son las mismas sales donde el azufre fue desplazado por el oxígeno; y los carbonatos tuvieran la combinación con el gas carbónico.

En Metalurgia la eliminación del azufre de las piritas es difícil, pues exige la presencia de una substancia reductora junto al calor. Esa sustancia normalmente es el carbón mineral, por su alto poder calórico y abundancia en las regiones metalúrgicas de la antigüedad (y Estados Industriales), pero mismo el carbón de leña transformado en “coque” puede ser usado para la reducción del azufre hacia dióxido gaseoso eliminado la pirita. La ecuación es simple: FeS + C + (2O2) fuego SO2 + CO2 + Feo

En los seres vivos las células que constituyen los tejidos son formadas por cadenas de carbono en forma de polímeros, y vimos anteriormente que, solamente de ellas los seres vivos pueden extraer la energía que necesitan en su metabolismo excretando también el gas carbónico fruto de la oxidación de los azucares y otras cadenas de carbono y reducción de los iones de hierro en los tejidos para la producción de oxígeno necesario.

5. El suelo es un organismo vivo de la Biosfera y en los últimos veinte años se percibió que el agregado del fino polvo de carbón vegetal (carbón activado)  provocaba efectos fantásticos. Muchas personas saben que filtrando cerveza o vino tinto sobre una cantidad de carbón activado ella quedará totalmente incoloro por la retención de su pigmentación por el carbón activado. Lo mismo ocurre con azúcares y con sales, pues la fina partícula tiene una gran capacidad de adsorción. Un suelo con el agregado de carbón activado tiene mayor capacidad de absorber y retener (adsorber) el agua que un suelo pedregoso o arenoso. Las partículas de azúcares, sales, humedad, gases o calor retenidos propician mejores condiciones para el desarrollo de microbios y es así que aumentan las enzimas y vida en el suelo.

Por otro lado, además de los aspectos físicos hay una serie de productos químicos resultantes de la quema de las cadenas de ligninas y celulósicas que son lentamente liberadas para los seres vivos del suelo con efectos varios (residuos de vinagre de madera). Esta é una prioridad de la investigación agrícola en los últimos 30 años.

Recientemente los medios de comunicación anunciaran la descubierta del “agua en polvo” como el instrumento revolucionario que irá permitir el cultivo en los desiertos del mundo. En la periferia es común el chiste o burla inconsecuente para abrir el consumo de nuevos productos e insumos. El agua en polvo nada más es que un producto químico o microbiano denominado poliacrilato de potasio, bastante usado en pañales y absorbentes higiénicos con la capacidad de retener hasta 400 veces su peso en agua, por eso el apodo jocoso inducido por la elite caricatura y periférica.

No se puede ser ingenuo con el empleo del poliacrilato, ni con la físico-química del carbón activado, pues el trae en su rastro la nanotecnología del Carbono de interés de las grandes corporaciones para transformarse en “moda”. Vimos, ya que la Tierra Prieta Indígena de la Amazonía o las Chinampas mexicanas nada más son que un proceso natural de transformaciones de energía para suplir necesidades. Puede ser conducida en una botella de Winogradsky o en cualquier lugar sin grandes impedimentos. Por detrás de los “polvos de rocas”, “biocharcoal” y de la “Tierra Prieta Indígena” o “Chinampas mexicanas” hay algo tan importante cuanto, que es la fotosíntesis bacteriana.

La ecuación clásica de la fotosíntesis de plantas muestra que hay liberación de oxígeno para los seres vivos animales respiraren. Pero la fotosíntesis bacteriana que ocurre hasta 30 cm de profundidad no libera o produce oxígeno ya que puede usar compuestos inorgánicos (H2S) o orgánicos para liberar y transferir electrones. El agua no es necesaria para reactivar los centros de reacción (porque no es ella que ofrece los electrones):
6CO2 + 12 H2 “A” + energía lumínica C6H12O6 + 6 “A” + 6 H2O

En su lugar las bacterias oxidan materias orgánicas e inorgánicas para derivar energía y fijar carbono. Los electrones donadores comunes incluyen sulfitos, sulfuros, Hidrógeno y compuestos orgánicos, donde hay una participación especial de compuestos de azufre (“A”) vital onde hay volcanes (México, Japón, Chile etc.) o donde no hay como en Brasil, tal tipo de vida es deficiente. Recordemos que la fotosíntesis bacteriana trabaja con la clorofila beta y carotenoides.

Esto muestra su importancia en el suelo agrícola, pues mismo en condiciones de ausencia de oxígeno, ella consigue producir cadenas de carbono (biomasa), producir agua y salud del suelo, disminuyendo, también los impactos del cambio climático y la desertificación acelerada en que se encuentran…

Remarcamos que el uso de Glyphosate es inhibidor de la fermentación y momificador de la materia orgánica (carbono) en el suelo inhibe la fotosíntesis bacteriana, además de destruir los líquenes y algas.

6. Sin ingenuidad están puestos los elementos contra las pretensiones financieras del Council International Foreign Relations (CIFR), Fundaciones Rockefeller, Bill e Melinda Gates, Sazakawa, Ford, Kellogs, Heidrich Böll y Bancos Internacionales con la biotecnología del suelo (Tierra Prieta Indígena de la Amazonía, las Chinampas mexicanas) manejadas como insumos, pues ellas son algo más que inversiones es necesario preservarlas de los hechos de von Liebig y Sir Joseph Henry Gilbert, ahora en la fase de la biotecnología, pues son patrimonios culturales de la humanidad.

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